
Resulta que una mano ilustrada ha colocado, en este año del centenario del escritor Gonzalo Torrente Ballester, un "lápida conmemorativa", en el lugar donde vivió, y escribió, el célebre autor de "Los gozos y las sombras", inmueble que se sitúa al final de la calle de Arzobispo Malvar, esquina con A Galera.
Como el poder público, en este caso había abdicado de rendir un homenaje a uno de los "Hijos Adoptivos" de la ciudad, tuvo que ser un miembro de la sociedad civil, suponemos, quien se molestara, siquiera sea simbólicamente, de llevar a cabo este recordatorio.
En los últimos años hemos asistido a variados ejemplos de como los ciudadanos tienen que sustituir, cuando no corregir, a las diferentes Administraciones Públicas en el ejercicio de sus funciones.
El caso extremo, el de la Plataforma Ciudadana de Os Placeres, que ya ha obtenido varias sentencias condenando el proyecto de los pasos a nivel en esa plaza de Lourizán, y anulando además, nada menos que el Plan Especial del Puerto. Se trata de un asunto de tanta gravedad, que tratarlo excedería de las pretensiones, no ya de un post, sino de varios blogs.
Otro caso muy sonado, también de la intervención ciudadana en defensa de los intereses públicos, fue el de la recuperación de una parcela ubicada en la ribera del Río de los Gafos, que gracias al empeño de Fabián Estévez, volvió a ser de dominio y uso público. Y sin salir de ese río, como las autoridades no lo saneaban, la sociedad civil tuvo que organizarse de nuevo, para a través de una asociación emprender la limpieza y desbroces periódicos de sus márgenes.
Ya en el plano cultural, en los últimos días también hemos comprobado como un asunto aparentemente menor, como la ofrenda que el Día de la Hispanidad celebraba la Diputación de Pontevedra, y que "voló" a Baiona, ahora fue retomada por asociaciones como el Gremio de Mareantes y los del Camiño Portugués, que se embarcaron para homenajear al Descubridor y a otros navegantes de Pontevedra.
En fin, que la humilde "placa" dedicada a Torrente Ballester, no deja de ser un pequeño estímulo para ir construyendo ciudad, y ciudadanos.