
Hoy traemos un post no apto para niños de cuarenta y pocos años. Se refiere a la cróncia que
El Pueblo Gallego hizo el 6 de enero de 1971, referida a nuestra tradicional Cabalgata de Reyes.
Todo un documento sociológico de la época.
LA CABALGATA DE LOS REYES MAGOS
RESULTO UN BRILLANTISIMO DESFILE PRESENCIADO POR MILES DE PERSONAS
Millares de niños pontevedreses han dispensado a última hora de la tarde de ayer un entusiasta recibimiento a los Reyes Magos que en una brillantísima cabalgata que organizada por la Delegación Provincial de la Juventud recorrió las principales calles de la ciudad.
Los Reyes Magos llegaron a la capital minutos después de las cinco, trasladándose al palacio Municipal en donde fueron objeto de una recepción del alcalde, don Augusto García Sánchez, al que acompañaban otros miembros de la Corporación y altos funcionarios del ayuntamiento, con sus hijos, que dispensaron a los tres personajes de Oriente un caluroso recibimiento al que correspondieron los Reyes obsequiando con paquetes de caramelos a los pequeños.
Una vez finalizada la recepción, los Reyes Magos visitaron la factoría de Tafisa y seguidamente el Hospital Provincial, en donde les recibieron miembros de la Corporación Municipal y todo el personal técnico y facultativo del establecimiento, asÍ como la Comunidad de Hijas de San Vicente, obsequiando los reyes con juguetes y regalos a los niños de ambos sexos encamados en aquel centro.
Tal y como estaba previsto, a las siete se organizó en la Base del Parque y Talleres de Automovilismo la tradicional cabalgata de los Reyes magos que hizo su triunfal entrada en la ciudad por el puente del Burgo y que como ya es tradicional, ha organizado con exquisito gusto y entusiasmo la Delegación Provincial de la Juventud para que los niños pontevedreses pudieran gozar del fastuoso desfile.
Una enorme multitud de público entre el que se encontraban miles y miles de niños pontevedreses de ambos sexos, presenciaron el desfile de la regia comitiva a lo largo del largo itinerario de antemano señalado, (Malecones, Puente del Burgo, Avda. de Buenos Aires, Cobián Roffignac, Daniel de la Sota, Peregrina, Michelena, Plaza de España, Riestra, Oliva, Plaza del Generalísimo) acogiendo los pequeños con gran emoción la presencia de los tres personajes de Oriente. Las aclamaciones de los niños a Melchor, Gaspar y Baltasar no cesaron en todo lo largo del recorrido que hizo la cabalgata que encontró encendidas a su paso las artísticas iluminaciones que en las principales zonas comerciales de la capital se instalaron para estas fiestas.
El regio cortejo lo iniciaba la comparsa de gigantes y cabezudos, seguida de la banda de cornetas y tambores y las tres carrozas ocupadas por Gaspar, Melchor y Baltasar, rodeadas de sus pajes, y portadores de bengalas y otros vehículos transportando los regalos de que los Magos eran portadores, siguiendo a unas y otras diversos grupos folklóricos, cerrando la marcha la banda de música “La Artística” de Arcade.
A la llegada del cortejo a la plaza del Generalísimo materialmente invadida de público los Reyes Magos se apearon de las carrozas y en medio de un himno triunfal y del inmenso júbilo de los pequeños subieron al atrio del templo conventual de San francisco en donde realizaron la Adoración al Niño Dios, al que presentaron sus ofrendas ante el monumental Belén con figuras vivientes que allí se instaló. Durante la Adoración los grupos folklóricos interpretaron villancicos y al espacio se lanzó una vivida sesión de fuegos de lucería . Después se encaminaría por las calles de Benito Corbal, San Antonio, Perfecto Feijoo, y Padre Fernando Olmedo.
Ya bien entrada la noche la cabalgata se recogía en el Estadio de la Juventud, recibiendo sus organizadores infinidad de felicitaciones por la brillantez con la que se revistió esta tradicional fiesta de los niños.
Poco después de recogida la cabalgata, los Reyes Magos se trasladaron al Hogar Provincial en donde fueron objeto de un calurosísimo recibimiento por parte de los centenares de niños de ambos sexos acogidos en dicho centro, acogiendo con gran alegría y emoción la presencia de Gaspar, Melchor y Baltasar, que fueron saludados por miembros de la Corporación Provincial, el profesorado del centro y la Comunidad de Hijas de San Vicente que rigen el Hogar.
En honor de los tres personajes de Oriente, se celebró una brillante fiesta que terminó con la entrega, por parte de los Reyes Magos de infinidad de regalos a todos y cada uno de los niños de ambos sexos allí congregados y que los recibieron en medio de extraordinaria emoción.