lunes, 19 de octubre de 2009

El puente de Monteporreiro


Los llamados “Salones del Lérez” forman el espacio cultural y paisajístico de mayor valor del municipio. Protegidos legalmente desde 1946, en este “Sitio Histórico” está encerrado el espíritu de Pontevedra ya desde la Ilustración, con los monjes Feijoo y Sarmiento que se formaron en el Monasterio de Lérez. De hecho Fray Martín lo bautizó como “El Templo de Tesalia”. Después en ese tramo marítimo-fluvial los románticos pontevedreses celebrarían sus animadas giras, una especie de turismo naútico. En 1906, el emprendedor Casimiro Gómez levantaría todo un Balneario “Aguas del Lérez” de fama mundial. Unos años más tarde, bajo el lema de “remo y bocadillo” un entusiasta Club Karepas, asiduos usuarios del embarcadero del río, con Losada Díeguez y Castelao como líderes, renovarían el escenario cultural de la capital.
Con los ecos de la fervenza de A Fillagosa se conformaría también toda una escuela de poetas como Juan Bautista Andrade o Xoan Vidal. Después vendría el espíritu de Sánchez Cantón para impulsar el novedoso decreto que aunaba ecología, paisaje y cultura para proteger a esta fronda. Con el tiempo la romería de San Benitiño se declararía también como Fiesta de Interés Turístico Nacional a la par que destacaba todo un coto salmonero casi en el corazón de la ciudad.
Ahora no somos capaces de defender a capa y espada este santuario natural y cultural que va del puente del ferrocarril hasta la presa de Monte Porreiro.
Y en vez de diseñar un puente aguas arriba, que sirviera también de circunvalación, tiene que hacerse ahora por el medio de este prodigioso espacio. Ni siquiera son capaces de hacer un único viaducto para automóviles y ferrocarril que al menos aminorase el impacto paisajístico del hormigón en esta zona. Ya no digamos que usasen la madera laminada.
Desde luego que en Austria, Holanda. Letonia o Italia , por poner algún ejemplo de nuestro entorno político cultural, permitirían esta intervención.
El problema es que aquí las decisiones sobre la ordenación del territorio se toman en churrasquerías de carretera y son “decisiones políticas”, aunque vengan de analfabetos.

3 comentarios:

  1. Precioso post que habería que distribuir polas prazas.
    Seguimos co trutalismo urbanistico dictado por analfabetos, que xa definiches noutra entrada.
    Eu aleguei contra o tendido da ponte acordado por Louzán e Mosquera.
    Contestáronme cun escrito redactado no galegués purulente que lles vai a todos eles, no que, antre outras cousas, queren minimiza-lo impacto da ponte nos salóns tendo en conta outros excesos anteriores no entorno do convento.
    Si eles ven excesos, irregularidades, ilegalidades, ¿pra qué coño están na política, incapaces de restaura-la legalidade?

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  2. Oye, me gusta mucho este concepto novedoso para definir a toda una generación de políticos locales:

    "BRUTALISMO DE CHURRASQUERÍA"

    creo que podríamos crear incluso un movimiento estético donde a través de la alabanza y el panegírico les abochornáramos mediante la más poderosa arma que jamás poseyeron los auténticos gallegos: LA IRONÍA.

    Un brutalismo arquitectónico que se configura como la expresión más sublime de la "moral de Partido" (sea el que sea) una expresión que aúna lo grotesco, lo grosero, el cemento de galicia, la soberbia, el urbanismo, las comisiones, los incrementos de presupuesto, las putas del club que está un poco más alante de la churrasquería a mano derecha de la carretera, los trajes de empleado de banca, las corbatas chungas que los adornan, las VISA ORO de la Xunta y la Diputación... y putas, más putas que no falten...

    Creo que es un tema apasionante, Don Filiberto

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  3. Xa entraron as máquinas naquel espacio, pra arrasalo e acomete-la construcción da ponte acordada polos "ecoloxistas" de Louzán e Mosquera.
    Debo lembrar que eu sí aleguei e que a resposta á alegación, da Diputación, unha vergonza en galegués, na que tácitamente reconocen non ter actuado pra repoñeren a legalidade nalgunha agresión que por menorizan, do entorno de San Benito.

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